El letargo de las tortugas terrestresLas tortugas terrestres dependen de la temperatura del sol para mantener su temperatura corporal. En los climas templados, durante la estación invernal, el sol no es capaz de proporcionarles el calor suficiente para desarrollar las actividades más comunes del organismo; moverse, hacer la digestión, reproducirse, etc. ¿Cómo solucionan las tortugas éste problema? ¿Cómo pueden sobrevivir?
En estas condiciones las tortugas inician el letargo o hibernación, que es una especie de estado de vida latente. Durante el letargo su temperatura corporal desciende notablemente y se alteran todos sus procesos fisiológicos; el ritmo cardiaco y respiratorio se reducen, el sistema digestivo no está capacitado para funcionar y el sistema inmunitario pierde eficacia. Esto se traduce en una disminución de la actividad y, sobre todo, en la suspensión de la alimentación para vaciar el intestino y prepararlo para el sueño invernal.
Las tortugas que realizan el letargo son Testudo Hermanni, T. marginata, T. graeca y Terrapene sp.
Sólo a las tortugas en condiciones físicas óptimas y con suficientes reservas de grasas acumuladas durante la estación cálida se les debe dejar hibernar. Para las enfermas, débiles o de bajo peso, el letargo tendría consecuencias fatales.
¿Cómo preparar a las tortugas para el letargo?- Un par de meses antes del letargo, es conveniente realizar un análisis coprológico para detectar posibles parásitos y, si es necesario, someter a la tortuga a un tratamiento antiparasitario.
- La asimilación de alimentos debe cesar tres o cuatro semanas antes del letargo en las tortugas de tamaño medio y proporcionalmente más tarde para las pequeñas. No debe dejarse invernar a ninguna tortuga que haya comido; los alimentos contenidos en el aparato digestivo no son asimilados durante el letargo, con lo cual podrían pudrirse y provocar una absorción de toxinas o incluso, una septicemia mortal. Además los restos de comida en la cavidad bucal, si se pudren, pueden provocar una grave estomatitis.
- El agua debe ponerse a total disposición y en abundancia
El letargo, condiciones idóneas.La temperatura ambiental a la que se expone la tortuga durante el letargo tiene una importancia fundamental para el éxito del letargo en sí;
- A los 5ºC; La tortuga se duerme profundamente, el consumo de sus reservas será el mínimo y estará a salvo de la congelación.
- Inferiores a 2ºC; Potencialmente peligrosas. Por debajo de los 0ºC podrán causar lesiones oculares o cerebrales con daños irreversibles, incluso con exposiciones breves, a causa de la congelación de los tejidos.
- Superiores a 11ºC; El metabolismo aumenta y sus reservas energéticas se consumen a un ritmo demasiado rápido; en primer lugar consume las grasas y, una vez agotadas, utiliza el músculo y los órganos internos por lo que acaba muriendo de inanición o despertando del letargo en un grave estado de agotamiento de las reservas corporales.
Duración del letargo.La duración de la hibernación, en condiciones naturales, depende del clima y de la latitud. Pero nunca debe ser superior a las 20 semanas.
Si una tortuga no se encuentra en buenas condiciones físicas o es muy joven, puede saltarse el letargo durante un año. Incluso, para evitar riesgos innecesarios, se puede acortar de forma artificial.
Cuidados durante el letargo.Según algunos autores, es adecuado despertar a las tortugas cada 2-4 semanas (según el tamaño), calentarlas y dejarlas en un baño en agua tibia a 24ºC para permitirles beber. De este modo se evitan los problemas relacionados con la deshidratación.
Durante el baño hay que examinar a la tortuga, que debería abrir los ojos en un par de horas. Si la tortuga parece sana, hay que secarla y volver a hacer que inicie el letargo; si se perciben síntomas de enfermedad o cualquier otro problema, hay que interrumpir el letargo y situar a la tortuga en un lugar caliente.
El despertar.Por encima de los 10ºC el metabolismo de la tortuga empezará a reactivarse y poco a poco, irá despertando.
En la naturaleza, el cambio de la temperatura es brusco; también debe serlo cuando se termina el letargo en un lugar cerrado. Por tanto, es inútil, o incluso perjudicial, llevar a cabo un calentamiento gradual; cuando se acaba el periodo del letargo se saca a la tortuga de su refugio y se calienta al sol o cerca de una fuente de calor.
Durante el letargo la tortuga vive gracias a sus reservas, pero a causa del metabolismo extremadamente ralentizado su pérdida de peso no debería ser superior al 10%. Por tanto, es importante haber tomado nota del peso antes del letargo para poder cotejarlo.
La primera necesidad que tiene la tortuga cuando despierta, junto a la del calor del sol, es la de beber para rehidratarse y eliminar las toxinas acumuladas en el aparato excretor. El mejor método para inducirles a beber consiste en ponerles en una bandeja de agua tibia, vigilando que el nivel de agua apenas supere el plastrón para evitar el riesgo de ahogo. En un par de horas la tortuga debería beber y orinar, tras lo cual se la puede sacar del agua.
La mayoría de las tortugas vuelven a comer una semana después del detestar; al principio parecen preferir alimentos suculentos, como fruta y tomates, pero al cabo de pocos días hay que proporcionarles una dieta más equilibrada.
Al finalizar el letargo, si las condiciones ambientales no ha sido óptimas, la tortuga podría sufrir;
- lesiones en los ojos o en el sistema nervioso, causadas por bajas temperarturas.
- estomatitis necrótica (infección en la boca, debida a los restos de comida)
- rinitis (infección respiratoria)
Para evitar el letargoCuando se decide impedir el letargo hay que ofrecer a la tortuga un ambiente óptimo para que pase el invierno, de modo que sea activa durante los meses fríos. Para ello, es necesario habilitar un terrario en el que se proporcione calor y luz artificial desde el otoño hasta la siguiente primavera.
