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Todas los caminos conducen a Roma

No me gusta viajar en la temporada alta, por eso las vacaciones en april o en mayo me parecen una buena idea. Antes del cumpleños de mi novio prometido, eché un vistazo en los vuelos baratos que salen desde nuestra ciudad, porque habíamos hablado que nos merecemos un buen descanso. Se me ocurrió que esto sería una gran sorpresa para él y nos entretendríamos un poquito. Para mi sorpresa, descubrimos que tenemos unos días libres y que sin problema podemos pedir las vacaciones en nuestro trabajo, así que todavía en ese día hicimos la reserva para ir a Roma.

Siempre tengo miedo al entrar al borde del avión, pero esta vez me acompañaba mi novio, entonces sin temerse pasamos todo el vuelo. Hay que decir que en aeropuerto Romano había un gran caos. No sabíamos donde recoger nuestra maleta o donde comprar los billetes del transporte público para trasladarse a la capital, ya que el aeropuerto está situado en las afueras. Después de hacer una gran cola y muchas dificuldades, por fin ocupamos nuestros asientos en el bus y tardamos 40 minutos en llegar al centro de Roma. Desafortunadamente, esto no fue el fin de nuestra mala suerte este día. En el casco antiguo de la ciudad nos tropezamos con el desfile de amor.

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Claro, que no tenemos nada en contra las paradas, pero esto paralizó toda la ciudad, entonces teníamos que esperar sin hacer nada, hasta cuando se terminara el desfile. Otra cosa muy sorprendente en Roma es que había tantos inmigrantes o refugiados que por todo el camino hasta el hotel no veíamos a ningún italiano. Quizás es por la capital, pero nosotros creíamos que es por la de inmigración que se observa en el último tiempo y en Polonia todavía no hay tanta ola de los inmigrantes. Nuestro hotel estaba de buena calidad, sobre todo limpio y con el desayuno incluido. Casi no usamos el transporte público en Roma, lo que nos aconsejaron los romanos. En nuestra opinión esto no tuviera sentido, ir para todos lugares en metro o en autobús sin poder ver las vistas o los lugares de interés. Por lo general, damos de vuelta 15 kilómetros al día y no nos sentimos nada cansados, ya que nos gusta pasar el tiempo activo y no tumbarse la bartola en la playa.

Si me preguntáis que lugares os aconsejaría para ver en Roma, os diría que en cada rincón de esta ciudad hay de todo para ver y de diferentes épocas de la historia. Lo que sorprende que los romanos no cuidan tanto a su herencia historia y muchas veces es triste ver los monumentos abandonados o totalmente descuidados.